«Barcelona necesita priorizar la vivienda asequible mediante la colaboración público-privada», por Sandy Brunner
La arquitecta suiza Sandy Brunner llegó a Barcelona en 2001 tras estudiar en la ETH de Zúrich y Lausana. En 2004 fundó Studio sbA, un estudio internacional con sede en Barcelona, centrado en una arquitectura y diseño de interiores sostenible y orientados a las personas. En 2011 creó Urbanvisor, una agenia de visitas de arquitectura desde la que ofrece una mirada experta sobre la evolución urbana de Barcelona y sus modelos innovadores de ciudad, como las Superillas y los Ejes Verdes.
¿Por qué eligió Barcelona?
Barcelona ofrecía la mezcla perfecta: una ciudad mediterránea con una luz generosa, un vibrante espíritu latino y una combinación única de energía catalana y espíritu emprendedor. Poco después de decidir mudarme, descubrí que mi abuelo también había emigrado a Barcelona a principios del siglo XX en busca de trabajo y nuevas oportunidades. De alguna manera, mi familia siempre ha llevado una conexión con el Mediterráneo —y vivir aquí ahora se siente como continuar una historia que comenzó silenciosamente hace generaciones.
¿Qué aspectos de la ciudad destacaría como positivos?
Barcelona es lo suficientemente grande como para ofrecer inspiración diaria, pero lo bastante pequeña como para encontrarte con amigos por la calle y sentirte en casa. Me encanta la diversidad de espacios públicos bien cuidados en toda la ciudad, y la posibilidad de vivir y trabajar a poca distancia gracias a su planificación de usos mixtos. La cálida mentalidad española también facilitó que hiciera amigos y me integrara rápidamente.
¿Qué aspectos de la ciudad deben mejorarse? ¿Cómo?
Barcelona necesita priorizar la vivienda asequible mediante la colaboración público-privada y una administración más ágil. La vivienda cooperativa es una vía prometedora para ampliar la oferta de forma sostenible. También es urgente avanzar en la adaptación urbanística climática y saludable y gestionar el turismo con criterios claros y sostenibles para proteger la calidad de vida en la ciudad.
¿Qué esperas de Barcelona en los próximos años?
Barcelona tiene un gran potencial para convertirse en una ciudad más sostenible y atractiva — un lugar donde los residentes puedan prosperar mientras los visitantes internacionales y los recién llegados encajan respetuosamente. Con una planificación cuidadosa y una participación comunitaria activa, podría convertirse en un modelo de vida urbana que equilibre crecimiento, cultura y calidad de vida.
¿Qué es lo que más echa de menos? ¿Qué ciudad siente como “su ciudad”?
Lo que más echo de menos es el sistema político suizo, con su fuerte tradición de democracia directa y participación ciudadana.
En cuanto a “mi ciudad”, me siento conectada a todos los lugares donde he vivido.





